El detector óptico FST-4 ATEX forma parte del sistema de supresión y aislamiento químico. Detecta de forma instantánea la radiación infrarroja emitida por una combustión incipiente, permitiendo la activación inmediata del sistema de extinción antes de que se generen sobrepresiones peligrosas o se propague la explosión.
Este detector está diseñado para su uso en atmósferas con polvo combustible (Zona 20), incluso en entornos con cierta incidencia de luz ambiental, siempre que se evite la exposición directa a luz solar. En aplicaciones con temperaturas elevadas, puede utilizarse con un adaptador óptico de fibra flexible que protege el sensor y garantiza su funcionamiento fiable hasta 250 °C.


